
Tras el cierre del proceso de elección de plazas de Formación Sanitaria Especializada 2026, desde la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC) queremos trasladar, en primer lugar, nuestra bienvenida y enhorabuena a todas y todos los futuros residentes de Medicina Familiar y Comunitaria que iniciarán su formación este próximo mes de junio. Las Unidades Docentes de nuestra especialidad os esperan para acompañaros durante los próximos cuatro años en una etapa decisiva, tanto para vuestro desarrollo profesional como para el futuro de nuestro sistema sanitario.
La Medicina Familiar y Comunitaria vuelve a completar su oferta de plazas en esta convocatoria MIR. Este resultado debe interpretarse desde una lectura estructural y corresponsable de los datos, evitando análisis simplificados basados exclusivamente en el ritmo de cobertura durante los primeros días del proceso de elección.
Los datos de Medicina Familiar y Comunitaria no son equiparables a los de ninguna otra especialidad. Su dimensión, despliegue territorial y función estratégica dentro del Sistema Nacional de Salud responden a una lógica distinta: garantizar la atención sanitaria a toda la población, en todos los territorios y a lo largo de todo el ciclo vital.
La Medicina Familiar y Comunitaria constituye el principal pilar asistencial del Sistema Nacional de Salud. Es la especialidad que acompaña a las personas a lo largo de toda su vida, integra la complejidad clínica, social y comunitaria y asegura la continuidad y longitudinalidad de la atención. Además, la Atención Primaria resuelve hasta el 90% de las necesidades de salud de la población, lo que sitúa a la especialidad en una posición estratégica para la sostenibilidad, la eficiencia y la equidad del sistema sanitario.
Una lectura corresponsable de los datos del MIR
La dinámica de elección MIR está condicionada por múltiples factores y, en el caso de Medicina Familiar y Comunitaria, resulta imprescindible contextualizar los datos desde su realidad estructural.
Hablamos de la especialidad con mayor volumen de plazas y con la mayor implantación territorial del sistema, presente en grandes ciudades, ámbitos intermedios y entornos rurales. Su despliegue no responde a lógicas de concentración hospitalaria ni a criterios de visibilidad, sino a la necesidad de garantizar la atención sanitaria de proximidad y el acceso equitativo a los cuidados en todo el país.
Por ello, comparar la evolución temporal de la cobertura de plazas de Medicina Familiar y Comunitaria con especialidades de menor tamaño o con una distribución territorial más concentrada conduce inevitablemente a interpretaciones incompletas.
El proceso MIR no expresa únicamente preferencias individuales: constituye uno de los principales instrumentos de planificación estratégica del Sistema Nacional de Salud y determina la futura capacidad de respuesta ante las necesidades de salud de la población.
La formación sanitaria especializada y la planificación de profesionales no pueden interpretarse desde dinámicas coyunturales ni quedar condicionadas por percepciones parciales. Deben responder a las necesidades reales de salud, a la sostenibilidad del sistema y al modelo asistencial que queremos construir para las próximas décadas.
Por ello, desde la semFYC hacemos un llamamiento a la corresponsabilidad institucional para reforzar cuatro ejes estratégicos:
Finalmente, desde la semFYC queremos trasladar nuevamente nuestra bienvenida a las nuevas promociones de residentes que han elegido Medicina Familiar y Comunitaria.
Habéis elegido una especialidad esencial para la ciudadanía y para el futuro del Sistema Nacional de Salud: una especialidad integral, longitudinal, comunitaria y profundamente vinculada a las personas. Estamos convencidos de que las Unidades Docentes os acompañarán con el máximo compromiso para ofrecer una formación excelente, acorde con el papel decisivo que desempeña la Medicina Familiar y Comunitaria en el presente y el futuro de nuestro sistema sanitario