#HemosLeído: “Informe sobre la desigualdad global 2022″

Se trata de una síntesis actualizada sobre varias investigaciones internacionales (más de 100 en los últimos cuatro años) que contribuyen a la WID World (Base de Datos de Desigualdad Global del World Inequality Lab), destinadas a rastrear las desigualdades globales.

Aporta datos y gráficos muy interesantes que permiten vislumbrar tendencias sobre distintos ejes de desigualdad a nivel planetario y desglosado por países. En este resumen se exponen algunos de los datos:

  •  En primer lugar, sobre las desigualdades en ingresos: el 2% del total lo posee el 50% de la población mundial (con un promedio de 2900 euros anuales), mientras que el 10% más rico de la población posee el 76% (550.900 euros anuales de media).
  • Ajustando geográficamente, Europa tiene los niveles más bajos de desigualdad, mientras que Oriente medio y Norte de África (región MENA) son los lugares más desiguales del planeta.

Cabe resaltar que la participación de la riqueza (entendida como bienes acumulados) por los gobiernos es cercana a cero o negativa en países ricos, estando la práctica totalidad de la riqueza en manos privadas.

Respecto a España, el 50% inferior de la población gana una media de 11.220 euros anuales, mientras el 10% superior gana 8 veces más de media. Somos un país con una desigualdad media, similar a Francia, aunque mucho más desigual que los países del Norte de Europa. La desigualdad social ha mejorado levemente desde 2015.

La desigualdad en ingresos y riqueza, lejos de ser inevitable, se ve modulada por las opciones políticas de los territorios, habiendo aumentado desde los años 80 por tendencias como la desregulación y la liberalización, y se ha magnificado con la crisis COVID-19.

Sobre otros ejes de desigualdad a nivel global, en general, la desigualdad de género existe y se mantiene a lo largo de los años (la participación de ingresos laborales de las mujeres era del 30% en los años 90, y es menor del 35% en la actualidad).

Por otro lado, las desigualdades mundiales de ingresos y riqueza se relacionan con las desigualdades ecológicas: el 10% más rico es responsable de casi el 50% de las emisiones, mientras que el 50% más pobre produce sólo el 12% del total. De hecho, este 50% más pobre ya está prácticamente en las metas climáticas para 2030; esto sugiere que las políticas climáticas deberían apuntar más a los contaminadores ricos, al contrario de lo sucedido hasta el momento.

Además, el Informe sobre la desigualdad en el mundo 2022 revisa opciones muy interesantes de políticas para redistribuir la riqueza, como los impuestos progresivos modestos: aporta un simulador en línea para que cada lector pueda diseñar diversos impuestos  sobre el patrimonio a nivel mundial o en su región. La evolución reciente de la fiscalidad internacional muestra que se puede avanzar hacia políticas económicas más justas global y localmente.

Los gráficos presentes en todo el informe permiten aprehender mejor los datos aquí resumidos y muchos otros, para hacernos más conscientes de las tremendas desigualdades presentes en el mundo entero.

Merece la pena ver el informe, que cuenta con un resumen ejecutivo en español además de aportar datos por países y de sugerir estrategias para conseguir aminorarlas.

Hacernos más conscientes sobre estos aspectos puede ayudarnos en la consulta diaria para abordar las demandas y quejas de nuestros pacientes desde una perspectiva más integral. Es conocido que los principales determinantes de la salud son los sociales, y esta perspectiva puede modular nuestra visión profesional, así como el manejo del tiempo y de los recursos a nuestro alcance.

 

Informe sobre la Desigualdad Global [+]

 

Concepción Sarasa Bosque
Médica de Familia
GdT Inequidades en salud SAMFYC (Aragón)

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